tes que planteaba una empresa a la hora de pasar a la nube era una cuestión de ubicuidad. Trabajaban en una oficina, en un horario concreto y no tenían que conectarse a los datos desde cualquier lugar o a cualquier hora. De esta manera una de las grandes ventajas de utilizar software en la nube perdía sentido. Pero ahora con la expansión del teletrabajo la empresa mira a la nube de otra manera.

Y aquí son muchas las opciones que se pueden plantear, desde el programa de gestión que usamos en el día a día, hasta un correo electrónico más moderno y eficiente. En este segundo caso es muy habitual que en muchos lugares todavía estén apegados a cuentas muy económicas porque descargan todo el correo en un gestor, como puede ser Outlook. No necesitan que este correo tenga un gran buzón de almacenamiento.

Sin embargo, al trabajar desde diferentes ubicaciones se han dado cuenta que un correo con capacidad de almacenamiento es básico para mantener la productividad. Lo mismo podríamos decir del programa de facturación, pero también el acceso a los datos digitales que se almacenan en la empresa. Al final todo está conectado y la fórmula adoptada en muchos casos para teletrabajar ha sido utilizar un programa de conexión a nuestro puesto de trabajo en la oficina.

Trabajamos desde casa, pero conectados al ordenador de la oficina. Y claro esto no siempre es lo más eficiente. Todo se puede mejorar y sobre todo, tiene que ser más eficiente. Quizás ahora muchas no puedan invertir, pero la semilla ya se ha plantado. Se han dado cuenta de las ventajas que supone trabajar en la nube y las posibilidades que permite a su organización.

Tal vez no sea ahora, pero en el futuro lo más probable es que poco a poco se vaya virando hacia sistemas cloud, ya sean completamente online o mixtos, donde la infraestructura está en las instalaciones de las empresas. Lo cierto es que la nube es muy flexible a la hora de ofrecer diferentes modelos.

Pero también por una cuestión de simplicidad y ahorro de costes. En un momento como el actual, donde muchas empresas tienen poco trabajo y empleados parados, sus inversiones en infraestructuras no son amortizables. Sin embargo, si trabajamos en cloud podemos reducir costes, simplemente dando de baja usuarios, reduciendo los recursos que tenemos contratados, etc. En este sentido lo mismo que es muy flexible cuando necesitamos escalar y crecer, en un momento como el actual, se pueden prescindir de recursos con el ahorro económico que supone.

El teletrabajo hace que la empresa mire a la nube de otra manera.